SECCIÓN

DON QUIJOTE

DE LA CANCHA

En honor a Don Alfredo Di Stéfano.

por Esteban Becker

Don Alfredo: “Don Quijote de La Pampa”

 

En un lugar de La Pampa, de cuyo nombre da igual recordar nació uno de los  más grandes futbolistas de todos los tiempos: Alfredo Di Stéfano.

Bien podemos estar los argentinos orgullosos  de tener un santo y seña como Don Alfredo como embajador futbolístico, arrabalero y ejemplo de la lucha constante, pero el “Di”, pertenece al fútbol español, más aún al Real Madrid, del que ha sido Presidente de Honor.

 

Breve reseña:

Con la Selección Argentina jugó sólo seis partidos en el Sudamericano de Ecuador en el año 1947; con su amado River Plate marcó veintisisiete goles en treinta partidos. Una huelga de futbolistas lo hace emigrar en el 49 rumbo a Colombia. Triunfa en el Millonarios, pero decide finalmente volver a Buenos Aires y abandonar el fútbol.

 

Es cuando sale la disputa entre el Barcelona y el Real Madrid para hacerse con sus servicios. A España llegó con veintiséis años, madurito para el pensamiento de hoy, pero venía con  todo por explotar. Tenía  cuasi firmado un contrato con el Barça de Samitier, hasta que un hábil Bernabéu, auxiliado por Raimundo Saporta se hicieron con su ficha.

 

Di Stéfano iba caminando a entrenar, ya que el presi, Don Santiago Bernabéu,  prohibía que los futbolistas tuvieran coche. Decía que no se podía fanfarronear, que los socios del Madrid eran gente de trabajo, la gente del Madrid humilde y tenían que demostrar que eran de la misma causa de la gente y no poner los dientes largos al pueblo.

 

Pensamiento español con chamuyo rioplatense,

asadito argentino con tinto español,

garra española con carácter competitivo y picardía callejera.

Amigo de la: inspiración-transpiración,

un dueto que pareciera hoy enemistado y en extinción

para el futbolista moderno.

 

Di Stéfano,  comenzó de centroforward y cuando las necesidades del guión lo requerían se tiraba atrás para comenzar-enlazar-atacar-definir el juego.

Sin querer inventó una táctica, la del jugador polifuncional.

Pudo haber sobresalido de forma individual y firmar grandes contratos, pero siempre jugó en equipo.

Los contrarios del Madrid decían: -“ a este equipo no hay quien lo entienda, se insultan, gritan, se putean y luego se abrazan como si nada”. Había amistad, compromiso, sentido de la colectividad...

 

Ganó casi todo, fue máximo goleador, ganó la Liga, cinco Copas de Europa... Nacionalizado español, participó para España en el Mundial de Chile`62, aunque no jugó ni un solo minuto fruto de las lesiones de rodilla y la ciática.

Está considerado como uno de los cuatro ases del fútbol mundial junto a Maradona, Pelé y Cruyff, aunque él siempre manifestó:  – “buenos hubo muchos”...

 

En un lugar de La Pampa...

Alfredo de niño era apodado Stopita pues sus rubios  cabellos semejaban la estopa que hoy siguen utilizando los fontaneros.

A él lo marcó de joven la lectura del Martín Fierro. Un gaucho de las pampas, que recoge las enseñanzas del “viejo Vizcacha” y que serán para él su modo de vivir. Heroicas quijotadas mezcladas con  la valentía de un  gaucho como Fierro.

 Su padre trabajaba en un campo que habían adquirido en el que tenían animales y cosechaban papas (patatas). –“Mi padre me enseñó que el primero en levantarse, a las cuatro de la mañana y el mejor recogedor de papas tenía que ser el hijo del dueño”, ser humilde, trabajador. Para exigir, basta con el ejemplo. Dicen los que pintan canas en sus sienes, con razón, ¿cuánto valdría hoy por hoy un jugador de la dimensión de Di Stéfano?

 

En un lugar de la cancha...

En cada uno de los centímetros de los 105 x 70 del “verdecespe” del Santiago Bernabéu dejó sangre y sudor la mítica Saeta Rubia.  

En su casa de Madrid, en el jardín, tiene un monumento a su amiga la pelota con una inscripción: Gracias vieja!

 

Hoy, que nos miras desde el cielo, te decimos…

¡Grande, Maestro! ¡GRACIAS VIEJO!

 

 

Realizado en Laboratorio AudioVisual Mundo X [laboratorioaudiovisualmundox@gmail.com] para Esteban Becker. 2014